Unión militar latinoamericana

En diversas partes del mundo se está tendiendo a la creación de confederaciones regionales como UNASUR, la Unión euroasiática auspiciada por Rusia o la Unión africana. Pero por encima de todas la más compleja y la que hasta ahora ha alcanzado un mayor nivel de integración a sido la Unión Europea (UE).

Estas uniones en principio nacen fruto de intereses económicos comunes, a continuación se extienden a intereses políticos comunes y por último es posible que caminen hacia futuros estados, aunque esto último está por ver.

En cualquier caso los intereses políticos y económicos muy a menudo coinciden con los de seguridad por lo que es normal que se desarrollen soluciones de cooperación militar y de seguridad a problemas o deseos de las naciones integrantes.

La cuestión es, moviéndonos en el entorno latinoamericano; que recordemos incluye todos los países del continente americano a excepción de EEUU y Canadá y comprendiendo las regiones geográficas del Caribe, Sudamérica y América central ¿sería posible la unión en materia militar? y de ser así ¿que posibilidades existen? ¿tipo OTAN, Pacto de Varsovia o UE?

Punto de vista político

El territorio latinoamericano incluye dos grandes lenguas, el español y el portugués, así como otras menores, como el francés o el inglés, a ello van aparejadas diferencias históricas y conflictos políticos, bélicos, económicos y diplomáticos desde la aparición de los estados independientes de las metrópolis europeas en el siglo XIX.

Por supuesto en un área tan extensa las diferencias entre unas y otras naciones son notables, no obstante esto no significa que no existan puntos en común, en especial entre las naciones hispanohablantes.

La unión en latinoamericana es claramente posible, pero sólo de forma parcial ¿y por qué?, sigamos la siguiente lógica:

Todas las naciones poseen lo que se denomina “soberanía” lo que esto significa es que toda nación tiene el derecho a ser y tomar las decisiones de forma independiente.

Las fuerzas armadas (FFAA en adelante) como garantes de la independencia suponen uno de los elementos que componen el núcleo duro de soberanía, de ahí la dificultad de cooperar de forma profunda en asuntos militares. Hoy por hoy aunque las naciones latinoamericanas están dispuestas a cooperar no lo están a renunciar a su soberanía, por tanto ya podemos descartar una unión militar al estilo del Pacto de Varsovia, del que posteriormente hablaremos.

Ello implica que actualmente la unión latinoamericana en materia militar es prácticamente irrealizable, no así la creación de unas estructuras horizontales muy limitadas y controladas por determinadas organizaciones políticas ya integradas en el derecho internacional, como por ejemplo UNASUR.

El marco ideal para alcanzar una cooperación militar a corto y medio plazo y a pequeña escala sería UNASUR, el problema es que este grupo no incluye las naciones de América central. De hecho visto con perspectiva uno de los mayores escollos a la susodicha unión sería precisamente México que tiene una tradición, por su cercanía con EEUU notablemente diferente del resto de países latinoamericanos, es por ello que si se quisiera alcanzar la mencionada unión militar es posible que México debiera ser dejado de lado, al menos temporalmente.

Posibilidades para latinoamérica

A nivel histórico podemos identificar cuatro fórmulas posibles para crear desde una cooperación militar hasta una verdadera unión militar, los componentes básicos de estas son:

  • Homogeneización del material: se refiere al grado de utilización del mismo material o uno compatible que facilite la operatividad de la fuerza en combate. Ejemplo: tu usas el M16 y yo el HK 36, pero ambas armas usan la misma munición.
  • Dependencia política: se refiere al grado de dependencia política de unos miembros respecto a otros en la práctica, de tal forma que el peso no es proporcional al tamaño poblacional de las naciones, sino más bien a la influencia política entre las mismas.
  • Jerarquía militar: se refiere al grado de unificación en cuanto a la cadena de mando, determinando si existen o no bicefálias que pueden provocar muchos problemas en el momento crucial. Ejemplo: en el Pacto de Varsovia quien mandaba ¿un general ruso o un general checoslovaco?
  • Doctrina militar: grado de coincidencia entre las técnicas, objetivos, tácticas, estrategias, entrenamiento, formas de organización y otros entre las fuerzas que lo componen. Ejemplo: todos los países del pacto entrenaban a sus ejércitos bajo la doctrina de guerra acorazada soviética.
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De Izquierda a derecha y de arriba a abajo: Leopard 1, T-72, Ariete C1, Leclerc, Challenger, Leopard 2. Es obvio que existe una falta de homogeneización en la OTAN.

Existen varios modelos en los que podemos fijarnos:

Pacto de Varsovia

El extinto Pacto de Varsovia fue la respuesta soviética a la OTAN, sin embargo su forma de funcionamiento no tenía nada que ver.

La homogeneización del material era casi absoluta existiendo ligeras variaciones, así por ejemplo todos los ejércitos del pacto utilizaban carros de combate T-55 y T-72 pudiendo tener mínimas diferencias entre unos y otros. Esto facilitaba enormemente las labores de combate ya que los suministros podían  ser compartidos.

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Emblema del Pacto de Varsovia

Desde el punto de vista político las naciones del pacto tenían un pequeñísimo margen de independencia, y aunque en teoría se constituían en naciones independientes como checoslovaquia o la RDA la dependencia de la república socialista de Rusia era más que obvia, en este sentido era el soviet supremo desde Moscú quien a la hora de la verdad tomaba de forma quasi unilateral las decisiones políticas.

En cuanto a la jerarquía militar todos los ejércitos estaban sometidos a una cadena de mando que nacía en Moscú a través de la STAVKA (alto mando soviético)

En cuanto a la doctrina militar era la misma para todos los miembros del pacto, es decir se preparaba a todas las fuerzas para participar en conjunto en una ofensiva acorazada en profundidad y a gran escala contra Europa occidental.

OTAN

En cuanto a la homogeneización del material la OTAN tiene unos estándares sobretodo en cuanto a munición, pero no así en cuanto a los vehículos, de esta forma podemos encontrar que entre los actuales miembros de la OTAN existe más de 10 carros diferentes ( Leopard 1, Leopard 2,T-55, T-72, Ariete C1, Leclerc, PT-91 Twardy, M-48 Patton, M-60 Patton, AMX-30) lo que dificulta mucho el suministro y mantenimiento ya que cada carro necesita el suyo.

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Bandera de la OTAN

Desde un punto de vista político sin duda es EEUU quien tiene mayor peso, sin embargo el sistema de toma de decisiones es por votación y si un número suficiente de países se oponen no tiene porque ser EEUU quien imponga sus ideas.

En cuanto a la jerarquía militar existe una independencia total, y un cierto vacío legal en situaciones de operaciones. ¿puede en la misión de Mali un sargento español darle una orden a un soldado belga? la respuesta a priori es no. En situaciones de combate esta clase de bicefalias pueden ser muy problemáticas

Por último desde el punto de vista militar cada país tiene un punto de vista estratégico diferente, si bien es cierto que en el foro OTAN-UE los intereses tienden a coincidir.

A nivel táctico se tiende a instaurar unos sistemas de entrenamiento, comunicaciones y sistemáticas operacionales semejantes aunque con posibles diferencias en función de la historia y características de cada país.

Grupos de combate de la UE

La UE tiene toda una serie de unidades militares de pequeño tamaño más o menos asociadas a sí misma. Sin embargo muchas de ellas, como el Eurocorps o la Fuerza expedicionaria conjunta (Joint expeditionary force)  en realidad dependen de asociaciones bilaterales o multilaterales de varios países que pueden decidir poner a disposición de la UE las anteriores fuerzas.

Pero estrictamente hablando la principal y casi única fuerza que pertenece plenamente a la UE son los “Euro battlegroup” (Grupos de combate de la UE) que sí dependen exclusivamente de la unión.

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Emblema de los Grupos de combate de la Unión Europea

¿Y en qué consisten?

Básicamente cada país en función de su tamaño aporta una fuerza autónoma a nivel operativo y el conjunto de fuerzas aportadas conforman los grupos de combate. De todos los grupos de combate formados sólo un número limitado es activado de forma rotativa, mientras que el resto pueden ser activados en cuestión de días.

El diseño de los mismos corresponde con lo que se suele llamar fuerza de reacción rápida, que tienen capacidades de combate limitadas (no sirven por si solas para una guerra) pero pueden ser desplegadas rápidamente ( en menos de diez días) y responder de esta forma a amenazas puntuales e imprevisibles.

Ejemplo: Estado islámico da un golpe de estado en Túnez y la vida de cientos de ciudadanos europeos está en peligro, los grupos de combate deben ser rápidamente movilizados para realizar una operación de evacuación.

Valoración

De las tres opciones dadas a mi parecer es esta última la que a corto y medio plazo se podría crear en el marco de UNASUR.

Por otra parte si existiera la voluntad política suficiente una estructura similar a la OTAN también sería posible, pero en este caso tendría muchas más implicaciones y complejidad.

La OTAN basa su capacidad de defender a los países del área euro atlántica en el efecto disuasorio, esto es el Tratado del Atlántico Norte es conocido por todos, y por ello los posibles agresores saben que la OTAN actuará en bloque ante una agresión a cualquiera de sus miembros. A este efecto le llamamos “disuasión”.

Pero no sólo es que todas las naciones actúen en conjunto, sino que sus ejércitos deben estar preparados para actuar de forma coordinada en un mismo campo de batalla, esto supone un enorme reto teniendo en cuenta la enorme cantidad de lenguas que hay en el seno de la OTAN. Para lograr que los ejércitos puedan coordinarse en el campo de batalla la OTAN mantiene programados ejercicios y maniobras que muestran al mundo su capacidad para coordinarse, llenando de contenido los artículos del Tratado del Atlántico Norte que de otra forma tan sólo supondrían una mera declaración sin una verdadera capacidad de actuar en bloque, lo que minaría su efecto disuasorio.

En este sentido latinoamérica podría fundar una Organización Tratado de América Central, América del Sur y el Caribe. En este sentido al igual que la OTAN podría tener un objetivo netamente disuasorio y defensivo, sin embargo para ello sería necesario un programa de homogeneización del material; al menos parcial, que incluya las municiones así como la realización de maniobras conjuntas rutinarias para garantizar la coordinación en el campo de batalla.

Sus objetivos defensivos deberían estar orientados sobretodo a Estados Unidos, que es la nación que históricamente más ha intervenido en latinoamérica, y en menor medida Rusia, que como heredera de la URSS y en busca de ejercer presiones geopolíticas a EEUU podría tratar de intervenir activamente como ya hizo la extinta URSS. Además sería conveniente respecto a un creciente y brumoso poder militar chino.

Por último aparte de la creación de las estructuras políticas y operativas sería necesaria la creación de una fuerza acorde al objetivo de la misma desde un punto de vista material, en este sentido la construcción de portaaviones sería una pieza de gran utilidad con la que además a día de hoy prácticamente no cuenta latinoamérica.

Consecuencias para el mundo

Sin lugar a dudas la existencia y la demostración de las fuerzas armadas latinoamericanas de cooperar entre sí sería un toque de atención a una serie de potencias que han tendido a inmiscuirse en exceso en los asuntos internos de latinoamérica. Con Estados Unidos comos principal receptor del mensaje, pero teniendo también en mente a China y Rusia sin lugar a dudas la cooperación militar en latinoamérica supondría un efecto disuasorio notable en todas aquellas naciones que pudieran tener tentaciones de intervención ilegal o contra el Derecho Internacional.

Además ofrecería a UNASUR una herramienta unificada de presión global o por lo menos de protección de los intereses latinoamericanos en el extranjero. Por un lado si la unión militar creada tuviera el tamaño suficiente podrían ser utilizadas como trampolín para un  mayor peso político latinoamericano sobretodo participando en misiones de la ONU.

Por otra parte vivimos en un mundo inestable en el que por ejemplo en el momento en que en una nación se produzca un golpe de estado islamista sería conveniente evacuar rápidamente a todos los ciudadanos latinoamericanos, y para ello contar con tus propias fuerzas sin depender de terceros países sería una excelente capacidad para UNASUR.

En definitiva una fuerza de la mencionada tipología en el complicado y complejo caso de que se consiguiera crear otorgaría a latinoamérica en primer lugar un efecto disuasorio respecto a intervenciones ilegales orquestadas desde el extranjero, daría una herramienta para proteger los intereses latinoamericanos en el extranjero y por último si fuera usada de una forma activa podría catalizar un importante aumento del peso general a nivel mundial para latinoamérica.

 

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Un comentario en “Unión militar latinoamericana

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