Francotiradores de Estado Islámico

Clic aquí para descargar el vídeo. Puede tardar unos minutos

Vídeo- análisis de 14 minutos a cerca de las tácticas, el entrenamiento y las escaramuzas en las que han participado los francotiradores de la llamada Wilayath Sinai, la provincia en Egipto del Estado Islámico.

Organización militar de Estado islámico

Antes de nada conviene que el lector conozca la situación general de Daesh.

Os dejo aquí un enlace a una imagen que os será de mucha utilidad para entender como funciona EI, os recomiendo echarle un profundo vistazo antes de continuar. (Enlace a la imagen).

Tal y como expliqué en la serie de vídeos Organización interna de Estado Islámico” EI se ha ido formando a través de una política de adhesión de otros grupos más pequeños, así como mediante alianzas con numerosos elementos descontentos de la comunidad suní iraquí.

A su política para adherir grupos militares la llamaremos la espada y la miel, ya que para conseguir la adhesión  ha utilizado una típica mezcla de amenaza (la espada) y de oportunidad (la miel). Es decir si no te unes a mí el castigo será un peligroso enfrentamiento con nosotros, sin embargo si te unes recibirás una parte de los beneficios.

Dicha política se ha aplicado en conjunto y por separado, es decir utilizando la amenaza y la recompensa de forma simultánea o separada según el caso.

Mediante la política de la miel y la espada este grupo relativamente menor hasta 2013 consiguió que múltiples unidades militares de pequeño tamaño (normalmente no más de 2.000 hombres) se adherieran a su causa, por supuesto la posibilidad de adhesión tenía como requisito tácito imprescindible  una importante concordancia desde el punto de vista ideológico con el califato, al menos en teoría.

Ahora bien, el estatus de estos grupos dentro del propio califato es harina de otro costal. No cabe esperar que todos estos grupos se hayan diluido entre sus filas, si no que más bien se hayan adherido al mismo aceptando toda una serie de sometimientos en cuestiones políticas y administrativas a la dirección central del propio EI a cambio de mantener cierta autonomía y recibir una parte del botín de la victoria.

Por otra parte es bien sabido que existen dos fórmulas de jurar fidelidad a Daesh por parte de quienes pasan a formar parte de sus filas. Para una más fácil comprensión lo nominaremos en términos de lo que sería más cercano a nuestra cultura, el juramento y la promesa.

  • Juramento : es la fórmula de fidelidad más importante ya que vincula en mayor medida al combatiente con Daesh y su destino. Aquellos que optan por esta reciben mayores recompensas y/o botines.
  • Promesa: es la fórmula de fidelidad de menor calado ya que supone un compromiso que no impone una absoluta vinculación. Desde el punto de vista práctico quienes optan por este reciben una parte inferior de las recompensas y a cambio su nivel de autonomía es mayor.

A parte de aquellos individuos a los que se permita optar por una u otra opción, a la hora de adherir grupos enteros a su causa no parece probable que en el seno de estos sean sus miembros quienes tomen la decisión de forma individual, si no que más bien serán sus líderes quienes tomarán la decisión para todo el colectivo. Por eso seguramente encontremos diferentes status en el seno de la máquina militar de EI.

Al margen de esto hay grupos transversales, incluyendo especialmente a las tribus suníes de la provincia de Al Anbar. Sin duda la cuestión tribal es una de las que está pasando más desapercibida en los análisis de lo ocurrido en Iraq, y es posible que precisamente ahí este el quid de la cuestión.

Estas tribus son entidades semi independientes de EI, algunas se han opuesto al mismo, se han rebelado puntualmente o se han aliado con Daesh. En última instancia parece que esta última opción ha sido la más común. Esta clase de actores que a día de hoy podríamos considerar aliados del califato mantienen una gran independencia y podrían ser susceptibles de abandonarlo si la situación en el campo de batalla se deteriora lo suficiente.

Por otro lado encontramos los combatientes individuales y altamente motivados que han viajado desde numerosos países para hacer la yihad llamados por la propaganda del califato.

Con todo esto ya tenemos una imagen del fragmentado cosmos que es Daesh. Combatientes individuales, grupos adheridos por la fuerza, el miedo o la ambición y por último el núcleo duro y primigéneo que compuso EI, que incluye guerrilleros yihadistas por un lado y ex oficiales del ejército de Saddam Hussein por otro.

En este sentido las sistemáticas tácticas seguidas por EI se remiten a la experiencia de los grupos adheridos, como los chechenos, los antiguos oficiales Baasitas o su propia experiencia desde su formación en 2003 como Al Qaeda Iraq (AQI) de la mano de Al Zarqawi. Este último participó en la guerra soviética de Afganistán, por lo que no es improbable que parte de las tácticas que aprendió las exportara a Iraq.

A continuación trataremos las diferentes fórmulas tácticas más o menos discernibles en los diferentes grupos.

Guerrilleros chechenos y del Cáucaso

De Chechenia procede un pequeño pero importante grupo de guerrilleros al servicio de EI. Su ideología aunque bebe del salafismo también tiene mucho que ver con el nacionalismo checheno. Están o estaban encabezados por uno de los líderes más brillantes desde el punto de vista táctico de Daesh, Omar al Sishani (georgiano) el que en numerosas ocasiones ha sido dado por muerto sin que podamos a día de hoy confirmarlo o negarlo con seguridad.

En su momento a lo largo de los 90 los chechenos se enfrentaron al ejército ruso. A raíz del enorme tamaño de las fuerzas acorazadas rusas la utilización del RPG para combatirlas  fue fundamental para plantear una resistencia organizada. Sin embargo tras perder paulatinamente la guerra a partir del nuevo milenio se vieron obligados a actuar como una guerrilla, realizando emboscadas, rápidos asaltos y golpes de mano. Gracias a toda esta experiencia cuando se trasladaron a Siria se convirtieron en una de las fuerzas más temibles.

A día de hoy son la punta de lanza del califato y tienen un cierto peso a la hora de tomar decisiones políticas.

Hassaka.jpg
En esta curiosa foto se observa como la señal está escrita en ruso para los combatientes chechenos

Oficiales Baasistas

Sus capacidades en el seno de EI tienen más que ver con la obtención de aliados y recursos que con la doctrina táctica en el campo de batalla, ya que de hecho la doctrina que aquellos oficiales aprendieron era extremadamente centralizada, contaba con grandes cantidades de artillería y carros y siempre procuraba hacerse con ratios de superioridad numérica muy elevados al más puro estilo soviético.

Dichas tácticas resultaban inaplicables para Estado Islámico ya que no contaba ni de lejos con los medios o conocimientos suficientes para hacerlas realidad.

No obstante es posible que si hayan bebido de ellas en el uso de la poca artillería de que disponen o a la hora de ciertas tácticas, como avanzar tras los carros de combate, táctica primitiva propia de la segunda guerra mundial pero que las fuerzas de Sadam siguieron usando en los 90.

No sería tampoco extraño que su organización logística; en el sentido más amplio del término haya sido planificada por los mentados oficiales.

Resistencia y guerrillas iraquíes a partir de 2003

Como es bien sabido tras la ocupación norteamericana de 2003 surgieron numerosos grupos guerrilleros de todo corte e ideología, entre ellos estaba uno llamado Yama al Tawid bal Yihad. Aquel pequeño grupo bajo el mando de Al Zarqawi paso a ser conocido como AQI es decir la rama de Al Qaeda en Iraq.

Participaron en emboscadas contra el nuevo ejército iraquí y las fuerzas occidentales y comenzaron a usar masivamente los chalecos explosivos, IED y VBIED para producir bajas a la coalición internacional.

Además participaron en los combates de la batalla de Faluya de 2004 donde por primera vez las fuerzas de la coalición se tuvieron que enfrentar a una resistencia decidida en un entorno urbano lo que provocó gran cantidad de bajas para lo que estaba acostumbrada.

Como ya dije Al Zarqawi estuvo en Afganistán y allí aprendió de las tácticas de emboscada de los mujahideen. A pesar de que murió en 2006 el legado de sus tácticas en mi opinión aún se aprecia.

Los mujahideen a la hora de la emboscada tenían un patrón táctico muy claro. Normalmente se dividían en tres tipologías, dos estaban casi siempre y una en ocasiones.

En primer lugar el grupo o grupos de asalto, armado principalmente con RPG, rifles de asalto Kalasnikov y granadas. En segundo lugar el grupo de fuego de apoyo que incluía normalmente ametralladoras pesadas DShK de 12,7 mm. Por último y aun que los mujaiden no solían hacer la distinción podríamos hablar de un tercer grupo de “apoyo reforzado” que podía incluir cañones sin retroceso, cohetes y morteros.

El primer combo de ametralladoras pesadas para dar apoyo y RPG, AK 47 y granadas para el asalto ha sido visto continuamente en Iraq.

La adaptación

Al fin y al cabo aun que EI ha bebido de todas las fórmulas tácticas anteriores su contexto no ha sido el mismo por lo que en ocasiones se ha visto obligado a innovar y crear otras nuevas.

Por ejemplo el uso de IED y francotiradores para cubrir la retirada de sus adeptos, tal y como vimos en la batalla de Sinjar con los kurdos, o por ejemplo el inteligentísimo uso de los medios de comunicación y la propaganda como arma psicológica que ha logrado infundir el temor y la consiguiente desbandada entre sus enemigos.

Recordemos que cuando EI lanzo su ofensiva de 2014 sobre el área suní de Iraq se calcula que con aproximadamente 3.000 hombres derrotó a los 60.000 del ejército iraquí guarnicionados en el norte de Iraq.

Un efecto parecido aun que a menor escala lograron en sus primeros avances de 2014 contra el noreste de Siria en general y la 17ª División mecanizada de reserva en particular.

Su uso de la propaganda, y el temor provocado por las decapitaciones masivas hicieron huir en masa a un ejército numérica y materialmente muy superior.

Al margen de todo esto se aprecia que el califato tiene toda una serie de tropas y unidades que conforman su núcleo duro y punta de lanza, así como toda una serie de unidades posteriormente adheridas que suelen llevar a cabo la mera defensa sin realizar ataques.

Además en cualquier caso se aprecia una estructura muy descentralizada que permite a los comandantes locales tomar las decisiones con gran flexibilidad teniendo unos objetivos claros previamente establecidos por el califa y su consejo pero sin la interferencia política que en ocasiones dificulta el desarrollo de las operaciones militares.

El consejo militar presidido por Abu Bakr al Bagdadi y acompañado por varios de los hombres más influyentes del califato determina los objetivos y medios a emplear.

En un ejército mínimamente desarrollado existe una homogeneización del material y la táctica, sin embargo la propia naturaleza de crecimiento rápido de EI imposibilita este elemento por lo que no se puede hablar de un ejército unificado, si no más bien de diversos elementos que actúan en mayor o menor coordinación en consonancia con unos objetivos dados por la dirección central.

A la hora de la planificación a mi parecer funcionan de la siguiente forma, y aviso de que esto es pura opinión.

En cada territorio administrativo existe un comandante militar que supongo deberá encargarse siempre de la defensa, y para ello utilizará las tropas que le hayan podido asignar, así como algunas milicias que pueda reclutar en la zona. Por su baja capacidad imagino que su disposición será normalmente pasiva y defensiva, aun que podría haber excepciones.

Desde la dirección de EI se toma una decisión militar encaminada a atacar u ocupar un lugar estableciéndose las condiciones generales de la misión. Dentro de este último elemento se dejará claro con que medios contará, que clase de refuerzos recibirá, las fechas en las que debe ser alcanzado el objetivo etc

Imagino que el gobierno del califato tendrá bajo su mando directo determinadas unidades de carácter especial que serían transferidas a uno u otro lugar en función de las necesidades. Me estoy refiriendo a unidades que puedan contar con artillería pesada, carros de combate, ingenieros, unidades logísticas cierto armamento antiaéreo tipo MANPADS o grandes habilidades tácticas.

Además a la hora de las decisiones parece que en ocasiones son tomadas tanto a nivel táctico como a nivel estratégico. La diferencia es que mientras en la primera la participación directa de los medios del gobierno del califato es relativamente menor, en el caso de la planificación de operaciones estratégicas a gran escala esta claro que la participación es mucho mayor.

Operaciones tácticas

Entiendo por estas aquellas operaciones militares con un período de planificación no superior a unas semanas, que en ocasiones supone una reacción a un avance táctico de sus enemigos, y que tiene unos objetivos limitados a unas pocas localidades a lo sumo.

Veamos un ejemplo, es bien sabido que a lo largo de enero y febrero de 2016 el ejército sirio apoyado por la RuAF había conseguido notables avances en la zona en torno a Alepo. De este avance lo que afectó a Daesh fue que tomaron territorios  y acabaron con el cerco de la base aérea de Kweires.

Pero ¿qué hizo Estado Islámico para detener esta ofensiva de las fuerzas de Asad?

En vez de reforzar la zona del frente de Alepo atacaron un punto mucho más débil. Si os fijáis en este mapa veréis representada en rosa la delgada y amenazada línea de comunicaciones que permite abastecer a todas las fuerzas pro Asad en el área de Alepo.

Táctica EI
http://syria.liveumap.com/

Pues bien EI en vez de reforzar Alepo en sí (que suponemos que también lo hizo) atacó un punto de esta delgada y amenazada línea de comunicaciones donde se encuentra la localidad de Kanaser (marcada con una X en negro)

Además no está confirmado, pero fruto del azar o la diplomacia otros grupos rebeldes también atacaron algo más al norte de esa misma línea, lo que probablemente ha obligado a concentrar mayores esfuerzos en proteger la amenazada ruta de nuevos posibles ataques que suponen una gran amenaza.

Esta operación debió planificarse con no más de un mes de antelación y aun que la reacción del ejército sirio ha sido rápida y violenta es un buen ejemplo de la rapidez y brillantez táctica con la que EI es capaz de actuar.

Operaciones estratégicas

Entiendo por estas aquellas en las que existe una planificación superior a varios meses en la que se trata de conquistar y ocupar grandes extensiones de territorio para lo que se lleva a cabo una labor de erosión y reconocimiento encubierto de las fuerzas defensoras que se encarga de facilitar el posterior asalto.

En esta clase de operaciones el mando central del califato utiliza sus recursos para infiltrar guerrilleros y hacerse con colaboradores en la zona objetivo, de esta forma va socavando la seguridad del área. Además estudian las pautas de comportamiento diario de las guarniciones clave para la conquista total.

Una vez toda esta labor ha sido realizada los primeros asaltos seguidos de matanzas provocan un efecto de pánico entre los defensores, y es gracias a esta última fase que EI ha logrado grandes éxitos. De hecho para que cayera  Mosul se usaron los altavoces de la ciudad a modo de propaganda para afirmar que el Daesh estaba allí y lo que había hecho a los soldados del ejército iraquí. Ello unido a la huida del gobernador de la provincia y a la baja moral produjo una desbandada total y la consiguiente humillante derrota al ejército iraquí.

150521170002-isis-sanctuary-map-notitle-large-169
La ofensiva de Estado Islámico durante el verano de 2014 le permitió hacerse con buena parte de Iraq

Futuro militar del Estado Islámico

Su situación es muy complicada ya que la RuAF, las fuerzas aéreas de la coalición y la alerta propia de quien sabe lo que ocurrió en el pasado hacen muy complicada la ofensiva estratégica exitosa para EI, por lo que se ven obligados a concentrarse en alcanzar objetivos tácticos menores.

Además poco a poco las fuerzas de la región se han movilizado contra ellos, y la presión conjunta del régimen sirio, los rebeldes sirios, los kurdos y el ejército iraquí les está colocando en una situación de compromiso. Esto significa que tienen y tendrán que tomar decisiones muy arriesgadas y difíciles a cerca de defender o retirarse de lugares de gran valor propagandístico, económico y político.

Decisiones de compromiso como defender o retirarse en Mosul u otros lugares.

A esto hay que sumarle que muchos de los grupos que se unieron al califato cuando las mieles del éxito parecían rentables podrían abandonarles fácilmente, lo mismo ocurriría a título individual con los soldados que se vieron obligados a jurar lealtad al Daesh cuando no les quedaba otra opción.

Por último desde que EI controla una población amplia y estable parece que ha establecido campos de entrenamiento y quien sabe si unos rudimentarios sistemas de reclutamiento. Si una iniciativa como esta llega a ser eficaz podrán hacerse con una importante cantidad de tropas con cierto entrenamiento, conocimientos y  alta moral, justo el tipo de tropas que suelen escasear en el mundo árabe y que por ende son más útiles.

En definitiva lo que nos cabe esperar es que un EI con demasiados frentes se vea obligado a retirase en especial a sus territorios de Siria. Sus sistemas logísticos se verán cada vez con  más problemas, aún a pesar de que desarrollen ciertas estratagemas para prevenirse de los mismos.

Además su supervivencia pasará porque el equilibrio entre los contrincantes de Siria se mantenga provocando que a Bashar al Asad no le convenga una ofensiva a fondo contra EI en tanto en cuanto los países occidentales podrían decidir apoyar a fondo a los rebeldes restantes. Por otro lado las ofensivas kurdas se verán limitadas a las zonas de población kurda, así como a aquellos lugares en lo que cuenten con la garantía de EEUU de que Turquía no les atacará.

Respecto a su organización militar es probable que se resienta y a medida que las derrotas se hagan más palpables determinados grupos podrían abandonarles, en especial las tribus suníes de Al Anbar. Por otra parte sus posibilidades de paliar este elemento procederán de su capacidad para reclutar y entrenar tropas procedentes tanto del extranjero como sobretodo de Iraq y Siria.